Desde la promulgación de la Instrucción Técnica Complementaria ITC-ICG 09 “Instaladores y empresas instaladoras de gas” del Reglamento técnico de distribución y utilización de combustibles gaseosos, aprobados por Real Decreto 919/2006, de 28 de julio, que es la instrucción encargada de regular todo lo concerniente a las instalaciones de gas, todas las instalaciones solo  pueden ser ejecutadas, revisadas y reparadas por instaladores de gas certificados.

Aunque existen muchos técnicos instaladores de sistemas de gas, muy pocos tienen los certificados que los acreditan ante la ley para garantizar que todos los trabajos serán realizados bajo las mayores medidas de seguridad posibles, lo que genera mayores oportunidades laborales a los técnicos certificados.

Dentro de la ITC-ICG 09 se especifican tres categorías de instaladores certificados, cada una con funciones específicas y un alcance y limitaciones bien definidas. Las categorías serian la A, B y la C, que aunque es más limitada es una muy buena opción de certificación para técnicos principiantes.

Un técnico instalador de gas de categoría C, solo podrá trabajar con instalaciones de gas  receptoras individuales que no requieran proyecto ni cambio de familia de gas, sin importar que posean los conocimientos prácticos para realizar trabajos de más envergadura.

Sin embargo, a pesar de sus limitaciones, certificarse es la única oportunidad para ser tomado en cuenta por empresas o particulares que buscan mano de obra técnica capacitada para llevar a cabo sus proyectos, ya que, por regulaciones legales, ninguna empresa está en la capacidad de tener técnicos instaladores sin certificación oficial.