Trabajar con sistemas de gases es un trabajo bastante delicado, no cualquiera puede o debe ejercerlo, se necesitan años de práctica y de estudio para poder manipular estas instalaciones de la forma más segura posible.

Para poder regular esto, el gobierno español puso en vigencia  desde el año 2006 la Instrucción Técnica Complementaria ITC-ICG 09 “Instaladores y empresas instaladoras de gas” del Reglamento técnico de distribución y utilización de combustibles gaseosos que fue publicada en el real decreto 919/2006

Este documento define de manera clara todo lo relacionado con la certificación y regularización de las empresas y técnicos que se encargan de las instalaciones de gas en todo el territorio español, aunque cada comunidad puede agregar puntos que considere necesarios según la naturaleza de la zona.

Dentro de la ITC-ICG 09 se regulan las tres categorías donde se engloban a los técnicos instaladores, siendo la más baja de esta la categoría C

Al ser la categoría más baja, los técnicos instaladores certificados con el carné de esta categoría tienen limitaciones, sin embargo, estar certificado es la única manera de poder conseguir un buen empleo o un proyecto individual.

La mayor limitación que tienen los profesionales de la categoría C es que solo podrán trabajar con  instalaciones receptoras individuales que no requieran proyecto ni cambio de familia de gas, así posean los conocimientos prácticos para realizar trabajos de más envergadura.

A pesar de tener limitaciones, definitivamente la mejor opción para alguien que quiere surgir en el mundo de las instalaciones de gas, pasa por certificarse lo antes posible y así de esta manera poder ejercer en todo el territorio español.